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miércoles, 11 de mayo de 2011

Memories, great memories.

Cualquier situación de la vida es buena para recordar. Un olor, una persona, o simplemente un momento, te pueden trasladar años atrás. Yo soy de las que pienso que no puedes saber al instante si el momento que estás viviendo va a ser uno de los más especiales de tu vida. Sólo lo sabrás años después, porque los buenos recuerdos, esos tan especiales, son los que quedan grabados en tu memoria para siempre. Y entonces te darás cuenta de que esos segundos que viviste en el pasado fueron los más importantes, y sin haberte dado cuenta. Cuando digo recuerdos, incluyo malos y buenos. Los primeros, te enseñan; los segundos, te emocionan. Todo el mundo los tiene. Da igual que se escondan bajo la figura de duros, todos tenemos un corazón, y todos hemos llorado alguna vez por querer volver a vivirlos. 

lunes, 18 de abril de 2011

Te voy a escribir la canción más bonita del mundo

Y voy a capturar nuestra historia en tan sólo un segundo. Voy a componer nuestra canción. Y tan sólo hará falta escuchar un segundo para saber que se trata de nosotros. Sólo necesito dos voces, una guitarra, lápiz y papel. Los besos de buenas noches serán las negras; los desayunos en la cama serán las blancas; y todo lo demás serán las corcheas. No necesito inspiración. Me sobran los recuerdos: dormir en tu jardín abrazados, respirar de tu mismo aire, mirar las estrellas en el porche, fascinarte con mi encanto, solucionar los problemas con una puesta de sol, lanzarte un beso al aire, silbarte cuando pasas por la calle diciéndote piropos, doncella tuya... Mm...creo que empieza a sonar bien nuestra melodía. ¿No?


domingo, 17 de abril de 2011

Ya nada importa

¿Y de qué sirve recordar si tu no estás? Es como si me hiciera todavía mucho más daño del que ya siento. No más recuerdos. Pero aún me acuerdo de la ropa que llevabas el día que nos conocimos, de nuestro primer beso. De nuestros días y nuestras noches. De nuestras idas y venidas. De todos aquellas puestas de sol en nuestro lago, o de la manera que me apartabas el pelo de la cara. Claro, también me acuerdo de nuestro último día. De esas terceras personas. Me acuerdo de todo lo que dijiste, y no me quiero acordar de la ropa que no llevabas. Supongo que "de todo se aprende, y  que la vida continua", eso era lo que me decías para animarme. Claro. Por supuesto que de todo se aprende, y  que la vida continua. Empezaré por olvidarme de todo esto. Como me he dicho antes: no más recuerdos. Pero... No hay "peros" que valgan.