Has de saber que para mí eres todo y que sin tí yo no sería nada. Que haces que me derrita incluso en un día de frío, y me haces sentir como una de esas estrellas que vemos abrazados cada noche. Que cuando caminamos en medio de un montón de gente, haces que brille, que me sienta como en una pasarela. Para tí, que siempre me ves guapa, incluso despeinada, y que te encargas de que esté siempre arriba, de que no haya caídas. Que de cada tontería, saquemos una gran conclusión. Es nuestro juego, y sólo nosotros conocemos las reglas. Desearía que esto significara un "para siempre y por siempre", y desearía no pensar en el final del juego. Al fin y al cabo, no siempre se termina. Por el momento, prefiero cerrar los ojos, abrazarme muy fuerte a tí, y susurrarte al oído algo que ya has escuchado mil veces.
