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domingo, 24 de abril de 2011

jueves, 21 de abril de 2011

Fuiste, eres, serás

No soy una de esas chicas ricas que consiguen todo lo que se proponen con el dinero de sus padres. Soy de las que he tenido que trabajármelo para conseguirlo. Soy una de esas chicas "del montón" que se levantan a las 6 de la mañana y que se esconden tras una máscara de maquillaje. No te puedo ofrecer grandes lujos: ni Ferraris, ni yates, ni casitas en el mar, ni mucho menos dinero. No soy una de esas famosas estrellas de Hollywood, más bien son conocida por ser una "don nadie". Sin embargo, estoy dispuesta a ofrecerte mi amor, lo único que puedo regalarte. Te puedo dar mis besos, mis abrazos, mis miradas, mis sonrisas, mis "te quiero". Porque de la única cosa que estoy segura es que desde que te vi me volví loca por ti, que no puedo dejar de pensar en tí. Estoy dispuesta a pasarme el resto de mi vida a tu lado, que, al fin y al cabo, no tiene precio.

lunes, 18 de abril de 2011

Te voy a escribir la canción más bonita del mundo

Y voy a capturar nuestra historia en tan sólo un segundo. Voy a componer nuestra canción. Y tan sólo hará falta escuchar un segundo para saber que se trata de nosotros. Sólo necesito dos voces, una guitarra, lápiz y papel. Los besos de buenas noches serán las negras; los desayunos en la cama serán las blancas; y todo lo demás serán las corcheas. No necesito inspiración. Me sobran los recuerdos: dormir en tu jardín abrazados, respirar de tu mismo aire, mirar las estrellas en el porche, fascinarte con mi encanto, solucionar los problemas con una puesta de sol, lanzarte un beso al aire, silbarte cuando pasas por la calle diciéndote piropos, doncella tuya... Mm...creo que empieza a sonar bien nuestra melodía. ¿No?


viernes, 15 de abril de 2011

Bendita locura

Y es que fue llegar tú, y poner mi vida patas arriba. Eres como un torbellino que ha arrasado conmigo. No has dejado ni rastro de esa chica tímida que se escondía tras su melena. Ahora esa chica se ha desmelenado por completo. Los besos de por las mañanas están tirados por el suelo de nuestra habitación, y las caricias y miradas están desdobladas sobre nuestra cama. Cada día, barremos el suelo de los te quiero que nos susurramos al oído. No hay reglas, y eso me encanta. Gracias por ponerme el mundo al revés.